Opinión


El festival de la leyenda vallenata: Un homenaje a la irrepetible.

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malatesta.jpgLa columna de Malatesta

Por: José Aldemar Valdes

La cultura en épocas pasadas no lejanas no era más que el cultivo de la tierra como hasta el siglo XVIII cuando los románticos del romanticismo soberbiamente se autollamaron cultos porque ellos eran quienes cultivaban las facultades intelectuales sin darle chance a otros y se adueñaron de la cultura. Por eso dijeron que una cosa es civilización y otra cultura. Como los Romanos al conquistar otras regiones del mundo: Ellos eran los cultos y los otros los bárbaros.

Hoy esa discriminación no existe. Hablamos de cultura en términos universales ( desde antes de la llamada globalización ) y con la palabra cultura destacamos variados aspectos de la vida en sociedades definidas, como cuando hablamos de cultura maya o cultura indú o la cultura llanera o cultura caribe porque, en fin, como cultura debemos entender todas las prácticas humanas que superan nuestra naturaleza biológica y así no discriminamos. Así, pues, por cultura no entendemos a lo que pontifiquen los llamados intelectuales sino a todo ese conjunto de prácticas nuestras y que incluyen áreas sociales, económicas, políticas, científicas, jurídicas, religiosas, comunicativas, etc, etc.

Más moderna es aún la concepción que cuando hablamos sobre la cultura no es otra que la interpretación de los significados y valores que uno, como miembro de una sociedad, le atribuye a todo lo que hace. Y lo de todos junto es cultura.

Colombia posee toda una cultura que nos identifica en el mundo, tal cual la cultura China a los chinos pero acá y allá hay regiones y cada región tiene sus hábitos y mitos y costumbres que los clarifican de todos los demás y una cosa es la región pacífica, la andina, la amazónica, la llanera o la insular y otra, por ejemplo, la caribe.

Y festival, hombre, es parte de las culturas porque es toda celebración realizada por una comunidad especial, local, regional y que se centra en un solo tema, en un solo aspecto pero eso sí, ese aspecto y ese tema debe ser propio de la comunidad que lo celebra.

Así, pues, los festivales son propios de una región y son parte de la cultura de esa región tal cual el Carnaval de Barranquila o el Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá, La Feria de Cali, El Festival Nacional del Bambuco en Neiva, Pasto y El Carnaval de Negros y Blanco, El Festival de la Luna Verde en San Andrés Islas, El Carnaval de Rio Sucio o el Carnaval del Diablo, La Feria de las Florez en Medellín, La Feria de Manizales y el Festival de la Leyenda Vallenata en Valledupar, que es un certamen que defiende y difunde toda esa expresión folclórica y popular como es la música vallenata en cuatro de sus cinco aires: Paseo, Merengue, Puya y Son.

Personalmente la música vallenata no es de mis amores pero sí su cultura, cultura que uno aprendió a querer con Fernando Garavito o Daniel Samper Pizano, en El Pueblo de Cali, y así es como me enteré de Consuelo Araujonoguera, la irrepetible, como gusta llamarla Juan Gossaín o La Cacica, sí se hablaba con Hernando Giraldo.

El Festival de la Leyenda Vallenata tiene como eje las ideas de Consuelo, como Mincultura de Pastrana Arango, en el sentido de “ financiar únicamente las manifestaciones autóctonas del país ” para que el folclor regional no desaparezca, como sucede con la salsa, en el Valle.- Consuelo logró, en contravía con todo el mundo, institucionalizar el folclor vallenato y así evitar que en un futuro, mediato o inmediato, caiga en el olvido y por eso el Festival lleva nuevamente a las raíces mismas del vallenato y de esa forma ir acabando los estragos, las ruinas, las devastaciones y pérdidas a que la comercialización llevó al vallenato.- Una cosa es Diomedes Díaz como cantante profesional y otra muy diferente Alejando Durán, como cantante vallenato.- Y otra cosa es Carlos Vives, ese cantante que nos hace volver al pasado, al inicio del vallenato, solo con cantar las canciones de vallenatos íconos como Rafael Escalona. Con Diomedes nos encontramos un vallenato comercial y con Alejo o Carlos el vallenato puro como expresión máxima de una cultura. Tanto que Gabo dijo que “ Cien años …. ” no era otra cosa que el vallenato mas largo del mundo. Y es que no nos adentramos en ese vallenato moderno que se ha dejado permear por otros ritmos, tal cual Kalhed Morales y todos sus discípulos.- Una equivocada o acertada modernización del pensamiento de Consuelo de no dejar desaparecer el vallenato?

Consuelo, pues, es el mismo vallenato, la irrepetible, como me gusta recordarla, porque como Consuelo no habrá dos: Directora de la Cacica Comenta, en Radio Guatapurí; escritora de 3 libros encantándome Vallenatología, su primer libro; columnista de El Espectador en su famosa “ Carta Vallenata “ con la cual hizo destituir al Contralor General de la República y todo bajo su periodismo campechano, provinciano, sarcático, arrojado y muy bizarro por su elegancia.- Cónsul en Sevilla y Mineducación en el gobierno de Pastrana. Fue la primera en internacionalizar el vallenato cuando el Presidente Clinton no solo quiso rendirle un homenaje al vallenato sino conocer a los “ Los niños del Vallenato”, su obra. Y, bueno, cuando ninguna mujer se atrevía a separarse en un pequeño pueblo de dimes y diretes como era su Valledupar, ella lo hizo con su marca personal de ser única: Se separó y se volvió a casar.

Como Ministra de Cultura fue una expresión bella de la cultura vallenata, como quiera que se posesionó con su mejor mochila pudiendo utilizar una Louis viutton, o chanet, Ives saint Laurent, Gucci o prada, porque fue la primera mujer que usó esas mochilas como bolso femenino cuando todas las demás eran del pensar que esos bolsos solo eran de uso entre las y los indígenas.- Por eso los costeños son gente orgullosa de su cultura: Gabo recibió el Premio Nóbel de Literatura con un espectacular Liqui liqui y, vea no más, los valdepurenses no se complican para bautizar sus sitios emblemas: Su concha acústica es llamada La Cachucha Bacana; La tarima para los participantes en el Festival se conoce como “ compai Chipuco ” y si Usted asiste a las famosas peleas de gallos visitará el Coliseo “ Miguel Yaneth ”, en fin, esos nombres son exclusivos de la tierra del vallenato y así se lo hacen saber a todo el mundo: Son suyos, son su identidad y allí están.-

Bello ejemplo para todas las demás culturas y, muy especialmente, para nosotros los araucanos que nos apena Carmentea y Guadalupe Salcedo porque pensamos que él fue un criminal más y la otra una casquivana y no nos admira que en Méjico Pancho Villa sea un emblema para los mejicanos o para los gringos Jesse James un colonizador de oeste americano, Marodona ( vagabundo de los barrios bajos de Buenos Aires ) un dios para los argentinos, Pelé ( un niño pobrísimo ) es la gloria inmarcesible de los brasileños, Manuelita Saenz ( una ecuatoriana que traicionó a su marido con Bolivar ) una gloria para los ecuatorianos, es decir, que los demás pueblos nos enseñan que no debemos odiar o mal querer nuestro pasado porque, mal que bien, somos herencia de ese pasado y sin él no seríamos lo que somos hoy. Para no ir tan lejos para nadie es un secreto que el carriel, la arepa y la bandeja paisa son el orgullo de los antioqueños como el ajiaco de los rolos pero, en fin, nosotros los araucanos apenas si consideramos la hayaca como nuestra.

Consuelo, la irrepetible, fue una valerosa mujer vallenata que luchó siempre contra las FARC y al bajar a Valledupar de regreso de una ceremonia litúrgica en el Patillal el Frente 59 de esa organización la secuestró un 24 de septiembre y la asesinó 5 días después, al verse rodeados por el ejército colombiano. Era muy religiosa y temerosa de Dios.

Creo, a no dudarlo, que las dos mujeres mas importantes de Valledupar en toda su historia son, por un lado, María Concepción Loperena, amante de la cultura y la educación como Consuelo y, también, amante de la libertad como quiera que fue colaboradora importante del Libertador Bolivar y sus ejércitos y, por el otro, Consuelo Araujonoguera.

Consuelo nos enseñó mucho a los colombianos. De ella conocí de Fernando Garavito que era una dedicada mujer a resolver crucigramas habida cuenta que los consideraba como el mágico pasatiempo con el cual se aprendía mucho en algo así como la filosofía de El Chavo: Sin querer queriendo.

Pero Consuelo murió y allí comprendemos como la vida no es justa con los que siguen viviendo pues, es cosa difícil de entender, mueren los buenos y capaces y visionarios y, en ese orden de ideas, con Consuelo viva no se presenta el caso de la versión 46 del Festival en donde los artistas-cantantes vallenatos protestaron con hechos pacíficos, y con justa razón, por la demasiadísima comercialización del evento y, lo que no está dentro de la filosofía del Festival, la importancia la conceden para los artistas grandes extranjeros invitados.- Tanto es la idea que el Festival no cumple con el objetivo de no dejar desaparecer los vallenatos que ya se dio el primer paso para la activación de la emisora Radio Vallenata en Bogotá.- Muy buena respuesta, excelente.-

Carlos Vives estuvo mas allá del odio y del amor y no solo demostró que está por encima y muy por encima de muchos cantantes vallenatos comerciales sino que es uno de los pocos colombianos que lo que piensa y dice lo hace y uno no sabe si es sentido de pertenencia o la mas real comprensión de lo que quería La Cacica Consuelo pero su gesto con Gustavo Gutierrez es mas que amor y es mas que pertenencia.

No considero a Gustavo como un poeta clásico y hablar de él como de Jose Asunción Silva o Porfirio Barba Jacob ó Pablo Neruda, Gabriela Mistral o Edgar Allan Poe, no me es posible.- Pero revisando las letras de algunas de sus canciones como Sin medir distancias, Camino Largo, Mi Novia Querida, Confidencias, Si te vas te olvido, Calma mi melancolía veo en sus escritos grandes manifestaciones de belleza, del sentimentalismo con cierta estética y viaja uno al pasado por allá cuando nació la poesía y nos encontramos con las primeras manifestaciones poéticas en las inscripciones jeroglíficas egipcias del 2600 antes de Cristo .

Esas manifestaciones son precisamente canciones con música que aún se desconoce, textos de letras de canciones hondamente religiosas y se desarrollan ya en canciones, ya en himnos y hasta en odas y elegías pero que, en verdad, no son poesías clásicas pero son consideradas como las primeras poesías de los humanos. En fin, no lo considero poeta pero mis lecturas me dicen que quienes escriben como Gustavo son poetas.

Y fuera de ello sabemos de la profunda humildad de lo poetas, llenos de aversión para los soberbios y lo cierto es que Gustavo si es un hombre humilde y por eso su admiración pública de los juglares vallenatos Leandro Diaz, Rafa Escalona, Lorenzo Morales, Emiliano Zuleta y otros muchos más, admiración tal vez por aquello que es parte de la mayoría gente común y corriente, la de a pie y no parte de esa minoría que cantan sin liqui liqui pero muy bien y costosamente vestidos y, ¡ claro ! sin ningún emblema de amor y humildad como es una rosa, es decir, Gustavo es de esa mayoría que quiere volver al vallenato clásico para tener el verdadero espíritu y esos aires que hoy andan metidos en otros géneros, en otros ritmos, no sean considerados como vallenatos de los que amaba Consuelo.-

Y piensa uno. El tango de los argentinos es el mismo desde que nació y si uno habla de milonga sabe que es un tango arrabalero pero centrado únicamente en Río de la Plata y eso es lo que quiere Gustavo que cuando se hable de Vallenato se hable de Vallenato como paseo, merengue, puya y son y que permanezca incólume, como el tango de los argentinos y uruguayos o las rancheras de los mejicanos.

El Festival de la Leyenda Vallenata es un ejemplo para todas las culturas de Colombia y es por eso que los araucanos lo debemos ejemplarizar entre nosotros para que nuestras canciones llaneras no desaparezcan y sean orgullo nuestro en cualesquiera partes del mundo.- La calidad y la belleza de Carmentea, de Agua fresca, ay mi llanura, Galerón llanero desaparecieron de las inmortales canciones llaneras y tenemos un mundo de cantanticos, que a excepción de Juan Farfán o el Cazador Llanero es poco lo que representan de los Llanos Orientales Colombianos.-

Ah!, ………….. Ay! : Y los llaneros o araucanos parecemos vivir mas con fiestas ajenas, como el grandioso Festival de la Leyenda Vallenata que con las expresiones de la cultura araucana y llanera. Los programas vallenatos son nuestros preferidos en las horas triple A y los llaneros para las horas de la madrugada y otras que no interfieran los espacios vallenatos. Ya comenzó la aculturización de la cultura y la música llaneros y vemos araucanos y guates mas vallenatizados que araucanizados.-

Consuelo, la irrepetible, creó el Festival Vallenato y tiene hoy continuadores como Carlos Vives con su amor a toda la cultura caribe, Cesarense o Valdepurense y Gustavo Gutierrez Cabello, el poeta que no es poeta pero que lucha por conservar lo propio con letras tan bellas que hasta parecen las poesías de un Neruda vallenato.- Gracias Consuelo Araujonoguera.- malatesta.