Luis Carlos Aceros, avicultor residente en el municipio de Tame hizo una denuncia increíble: según dijo a este medio de comunicación, el contrabando de aves y huevos en el departamento es de tal magnitud que a los granjeros legales les toca negociar los precios con los contrabandistas para no ir a la quiebra.
Declaró además que esta situación se viene presentando desde hace alrededor de 2 años y que a pesar de que han denunciado reiteradamente a los contrabandistas, lo más que han hecho las autoridades ha sido servir de intermediarios para las negociaciones con los ilegales.
“Hace dos años el ICA nos hizo acogernos a la norma para poder recibir certificado de granjas bioseguras y si no lo hacíamos nos sacaban del mercado. Pero estamos invadidos de contrabando de huevos y aves. Hicimos las denuncias a todas las autoridades competentes: ICA Fenavi, DIAN, Policía, pero no hacen nada, van y trabajan de la mano con ellos porque les dan dos o tres cubetas y listo, no ha pasado nada”, inició Aceros.
“Les hemos llevados fotos y pruebas contundentes de los locales de contrabando y pero lo último que han hecho es citarnos para un careo con los contrabandistas y para que negociáramos con ellos. Es injusto. Ahora nos toca pedir permiso a ellos para poder trabajar, negociar el precio de los huevos o las aves para que siquiera le suban 100 o 200 pesos a los productos, teniendo a las autoridades como intermediarios”, se quejó el avicultor.
“Esto es un llamado de auxilio para que nos colaboren a los avicultores del departamento, porque la situación es difícil, ya tres granjas productivas legales han cerrado por las pérdidas económicas, y de todos sabido que muchos de los productos ilegales vienen de Venezuela, un país que no está certificado como sano en este tema”, pidió finalmente Luis Carlos Aceros.