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Trino Torres, el Gallo, 99 años de un llanero

Publicado: Junio 07 de 2012 Hora 09:01:50

Entrevista de Eduardo Mantilla Trejos

La casa es solariega. Cuenta con un mango indostánico que se sale de las costuras con esta alegre cosecha. Y con un mamoncillo frondoso que una legión de abejorros levanta en peso. En la casa se invirtieron 37 mil bloques de ladrillo.

“Ni uno más ni uno menos”, nos dice Trino Torres Sánchez, un “palo” de hombre de los viejos llanos de Arauca, nacido en momentos en que el barbilindo mandatario colombiano Carlos Encarnación Restrepo entregaba a los gringos el Canal de Panamá, tras recibir una compensación infame de 25 millones de dólares. También se empina en este patio un limatón ofensivo y un guanábano sin carga, apenas con flores.

La casa es fresca pero nos sentamos en el patio de tierra. Afuera, en la calle, se desgañitan los transportadores y los vendedores de chucherías, y se oye el sonido quejumbroso de los carros y el acelerador de las motos. Son las tres de la tarde. La temperatura oscila sobre los 36 grados centígrados. Los bisnietos de Trino recogen frutas del patio. Arauca trepida. Trino es un hombre de sabana. Legítimo. Y hace cosas admirables con la memoria. Veamos.

Hombre de campo

- ¿Su nombre completo, don Trino?

- ¿Mi apelativo? Me llamo Trino Torres Sánchez. Torres por mi mamá y Sánchez por mi papá, un venezolano del bajo Apure, bien empostado y hábil en las llanerías… Por cierto que trabajó muchos años en el hato de La Maporita. Llevo primero el apellido de mi mamá porque no fui reconocido ante notario…

- ¿Y el lugar y fecha de su nacimiento?

- Nací en Cabuyare, una vereda del municipio de Arauca, el 7 de junio de 1913. O sea que cumplí 99 años y aquí me tienen… ¡parrandeando y dándole tema a la gente sin ocupación! En Cabuyare queda La Maporita, un hato al que yo le debo todo.

- Todos los llaneros coinciden en que usted fue y sigue siendo un “ palo” de hombre, que no se arruga frente a nada ni ante nadie…

- Es un decir. Aunque una vez, hace muchos años, en Arauca soltaron una pija de toro y nadie se le metía al animal. Yo le eché el caballo y lo desnuqué delante del palco principal donde ponía cintas la reina de las fiestas de Arauca. El comisario Ferro Duque me pasó una botella de brandy muy fino y me la tomé toda sin parpadeá y seguí coleando. Desde entonces han dicho que yo soy bueno pa´ todo… incluído el trago.

- ¿Cómo se organizó usted en familia?

- Y me independicé y por las mismas me saqué una buena vieja… Magola Jiménez. Diez años mayor que yo pero tenía un buen “sancochito” y era muy trabajadora. Ella murió al poco tiempo y me dejó un “bestiero”. Mire, una mujé por esas épocas era como tené un buen peón en la casa. Yo tenía como cincuenta vacas de ordeño y esa mujé andaba pegá de las tetas desde las tres de la mañana pa´ hacé queso. Curaba los becerros, corría a caballo, barría los patios, y hacía puntualmente la comida.

Uno se iba a tomá trago a las veredas y las mujeres quedaban en la casa que era un gusto.

Trino es fuerte, expresivo, resuelto. Como pernil de gallo, la piel roja y lustrosa forra una fuerza corporal que se desborda en veces por las coyunturas. Alto. Elástico. La voz seca y ripiosa de abrevadero en marzo. Con 93 años encima y un sombrero de fieltro voluntarioso que acompaña al dueño en toda ocasión, Trino Torres Sánchez cruza a nado el río Arauca llevando el caballo de la brida. Y superó a los jóvenes de la vereda del Torreño pues soltó pareja con el canto de los pájaros de la madrugada, luego de bailar toda la noche.

- ¿Tuvo hijos con Magola?

- No, con Magola no tuve hijo pero después me conseguí dos mujeres por falta de una. Blanca, la mama del doctor, y otra con la que tuve tres hijos. Entre estos tengo un piloto que apresaron en la costa por culpa de la malparida coca.

- Bueno, pero entre una y otra mujer, ¿cuántos hijos ha tenido?

- Unos dieciocho. Hay una hija viviendo en Nueva York donde tengo nietos y bisnietos.

- Cuántas presas saca usted de una res?

- Eso depende de lo que se quiera. De una pierna se pué sacá el herradero, la pulpa negra, el pollo, la chocozuela. De una paleta, el codillo y la paleta. De la costilla se saca el “llamao” que decimos… Y esa carne depende de lo que quiera… si la va a salá, a asá…. depende.

- ¿Hay diferencia entre la carne de novillo y la carne de toro?

- ¡Muchacho, pero claro! La carne de animal sin castrá es más roja, más desabrida que la de novillo. El novillo se embarnece, coge mejor pelo y se cuida mejor del tigre porque arma rodel; el padrote en cambio se aisla en los gramalotales y vive más expuesto al enemigo…

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Por: Redacción | 1871 lecturas

Crónicas, cuentos y novelas del Llano
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